lunes, 19 de diciembre de 2016


EL AMOR, EL VERDADERO AMOR 23 de octubre del 2013
Amor, prendido en el alma el primer día de todos mis tiempos.
Amor que me acunó, amamantó, sin yo merecer nada.
Cuidados envueltos en canciones dulces, melodiosas.

Crecí rodeada de pocas cosas, lo necesario, lo que no estorba al alma.
Unas piernas defectuosas que no sabían mantener este cuerpo pequeño,
pero sí a mi corazón que ya volaba.

El Amor me enseñó nuevas formas de expresarse
y conocí a los mejores hermanos, a las mejores amigas.
Fui siempre oídos para todos, mis sentimientos eran míos.

Soñé mil veces con un amor que no llegaba, que tocaba a la puerta de otras y
ese amor apareció con olor a invierno, olor a beso primero.
Pero aprendí que el amor también se enferma, se rompe, abandona.

Me sostuvo entonces el verdadero Amor: el incondicional, el que es estable,
el que espera, el que ensancha el alma, el que sostiene, el que refuerza, el que perdona,
el que no tiene límites, el que siente debilidad por lo humano,...

Dios se hizo presente en los detalles que me regalaba en el camino, en tantas vidas compartidas,,.
Entre ellas encontré un amor profundo, de los que se quedan a vivir con una y por él escribo hoy.
Es un amor tan genuino que debería tener denominación de origen, que no lo marchitan los veranos,
que brota siempre de las últimas cenizas y de todos los tornados.

Es un amor que me sostiene y me hace sentir que nací por él, para ser juntos
parte del auténtico AMOR.